Lenguaje corporal. Gestos que hablan de ti
La comunicación no verbal y los gestos revelan mucha más información que las palabras
¿Existen gestos innatos, o que tengan un significado universal? Es una polémica sobre la que los investigadores aún no han alcanzado consenso. Así, el antropólogo norteamericano Ray Birdwhistell, uno de los primeros especialistas en cinesis (ciencia que estudia el significado de los gestos), aseguraba: “No hay gestos universales. Que sepamos, no existe una expresión facial, una actitud o una postura corporal que transmita el mismo significado en todas las sociedades”.
Pero en 2003, una investigación del obstetra estadounidense Stuart Campbell, pareció desmentir esta hipótesis.
Mediante ecografías en cuatro dimensiones, Campbell consiguió imágenes de bebés sonriendo en el vientre materno. La polémica gira en torno a la auténtica naturaleza de estos gestos. Así, mientras algunos autores creen que son simples actos reflejos, otros defienden que pueden tener un significado emocional.
El cuerpo habla más que la boca
Konstantin Stanislavsky, teórico de la interpretación, afirmaba que para ser actor no bastaba con interpretar un personaje; había que convertirse en él. Para ello, el actor debía rescatar sus propias experiencias y emociones, y asimilarlas a las del personaje; así, tenía que sumergirse de tal forma en él, que el público no viera ya a un determinado intérprete, sino a un hombre de carne y hueso sintiendo, viviendo.
Todo esto, en la teoría, está muy bien. Se puede, quizá, declamar o recitar un texto a la perfección. Pero, ¿se puede controlar en su totalidad el lenguaje corporal?
“En realidad”, afirma el investigador Mark L. Knapp en su obra La comunicación no verbal, “somos conscientes de algunas conductas no verbales, y ejercemos sobre ellas un considerable control”. Algunas; pero, ¿todas? Antes de responder, conviene tener en cuenta que los expertos estiman en cerca de un millón las claves y señales que emitimos. “Desde críos, hemos aprendido a controlar lo que queremos transmitir, pero hay que ser un gran actor para manejar la mirada, los gestos, las posturas… Lo no verbal se puede dominar mucho, pero al 100%, creo que no”, señala Maribel Reyes, profesora de Comunicación y Publicidad de la Universidad Rey Juan Carlos. He ahí la clave: lo queramos o no, es el cuerpo quien habla por nosotros, mucho más que nuestras palabras.
Lo anterior parece ser corroborado también por el antropólogo Ray Birdwhistell, quien asegura que una persona habla unos diez u once minutos diarios (una oración sólo ocupa 2,5 segundos); pero eso, en una conversación normal, sólo supone un 35% del significado social, frente al 65% que transmite la comunicación no verbal.
Fuente: REVISTA QUO


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